Skip navigation

Tag Archives: esteganografiti

Hace unos días anuncié algo en mi cuenta de Twitter dedicada a la esteganografía:

Bueno, pues no. No es este artículo. He preferido dividirlo en dos partes y publicar primero esta. Pronto publicaré la siguiente, quizá mañana por mi cumpleaños. Así me hago un regalo a mí mismo. ¡Paciencia, que ya vuelvo! ☺

Antes de entrar en materia con el próximo artículo, me apetece escribir esta entrada para contaros qué y quiénes me han motivado a escribirlo:

  1. He de mencionar a Chevismo.com y su /start. Este experimento de Chevi me absorbió por completo desde que lo conocí gracias a Isaac y él a su vez gracias a Paz, quien ya había superado todos los niveles. Sí, niveles. Cuando entré por primera vez, la página era distinta, pues hoy el chat está abierto para todo el mundo. Antes había un felpudo en el que tenías que limpiarte bien los pies (en palabras menos metafóricas, tenías que ganártelo). Al principio no vi nada raro, pero por lo que me había comentado Isaac, algo había que buscar. Me tuvo que dar varias pistas, porque no tenía ni idea de qué quería decir todo esto, estaba empanadísimo en aquel momento… pero me espabilé rápido. En esa página, aparentemente inofensiva y famosa por su Hitler Creator, se escondía lo que me tuvo en ascuas durante exactamente 2 días y 23 horas (casi 3 días): una serie de retos sobre programación y criptografía, en total eran 11 niveles. En ese periodo de tiempo conseguí superarlos todos (no se me puede dejar cerca de estas cosas, me obsesiono y dejo de ser persona). Lo que más me irritó y entusiasmó a partes iguales fue el que entonces era el último nivel. Estuve un día entero rompiéndome la cabeza para dar con la solución. Sin éxito, me fui finalmente a la cama… y soñé la clave (de lo que se deduce que le dediqué hasta mis horas de inconsciencia, las cuales he incluido en esas 71 horas que tardé en conquistar la cumbre). Me desperté como loco de la cama y ni siquiera desayuné aquel día, porque recuerdo también cómo mi madre me echó la bronca varias veces por ello. Nunca algo me había estimulado hasta tal punto. Por ello, tengo mucho que agradecer a esas personas. Gracias por la experiencia, en serio. ☺

  2. Merecen también mi agradecimiento todos aquellos que inspiraron a Chevi para construir su web. Como bien afirma él, son verdaderos gurús de la programación. Fue hace relativamente poco cuando la nostalgia quedó conmigo para dar una vuelta y me llevó por Chevismo de nuevo. Hacía tiempo que no pasaba por ahí, aunque desarrollé la costumbre de echar un vistazo (al menos al /diario) de vez en cuando. Rebuscando por todas las secciones, di con un lugar que olvidé: +Ma’s Reversing Resources. Fue tal mi subidón cuando resolví todos los niveles de Chevismo que entonces no me apeteció seguir poniendo a prueba mis límites con los niveles diseñados por Malattia y otros cuantos monstruos más. Cuando me puse con ellos, me quedé de piedra. Son 28 niveles, de los cuales el primero me pareció de la misma dificultad que el primero de Chevismo. Hasta ahí bien… pero la dificultad del segundo me recordó al último con el que soñé. Anonadado me quedé, jajaja… Actualmente estoy intentando resolver el noveno. Es un vicio, pero lo llevo con más lentitud. Y he aquí el segundo motivo: en los ocho niveles anteriores he aprendido lo suficiente como para diseñar los míos propios. Por así decirlo, mi segunda motivación no es solo un agradecimiento más. Lo son también mi aprendizaje y mi creatividad. Se estaban muriendo de sed esas partes de mí y ya no me basta con resolver enigmas ajenos. Sentí la necesidad de expresarme creando los míos propios. Oficialmente, ya he diseñado cuatro niveles más para Chevismo. Con mi primer nivel, conseguí algo que me gustó bastante: @-Dark-Phantom- es el único que lo ha resuelto hasta la fecha y gracias a ello le di, involuntariamente, una idea para desarrollar un nivel propio. Fue complicado resolverlo, tardé el doble que en los 11 anteriores, pero mereció mucho la pena… Con cada nivel que he diseñado, también he hecho varios homenajes. Porque no solo las soluciones son importantes, también importa lo que aprendes hasta llegar a ellas.

  3. Un tercer motivo, ligado bastante al segundo, es mi sorpresa al buscar en el mismísimo Google ciertos neologismos en castellano y no encontrar ninguna coincidencia (después de la publicación de esta entrada de blog ya habrá alguna coincidencia, claro). Sí que se han utilizado en inglés, pero me sorprende que ningún castellanohablante los haya utilizado antes que yo (qué queréis que os diga, ya me había acostumbrado a descubrir que casi todo lo que pensé por mí mismo desde mis 8 a mis 18 años ya lo habían pensado otras mentes más importantes e inmortalizadas en libros de Ciencia, Historia, Filosofía… y que ahora, a mis casi casi 24 años me encuentre con esto, pues sorprendido hállome, para mí no es cosa de poco). Las palabras a las que me refiero pertenecen a la misma familia y son estas: «esteganofonía», «esteganografiti», «esteganofilia» y «esteganófilo». Quizá me deje alguna, pero eso ya os lo dejo a vosotros. Derivadlas cuanto queráis. Como si queréis esteganografiarlas (los que sepáis) por ahí en algún sitio. Adelanté en un tuit la primera de ellas:

    Un esteganografiti sería un grafiti digitalizado en el que se ha incrustado u ocultado información de cualquier tipo (como mi foto de perfil en mi cuenta personal de Twitter). Y qué decir de las dos palabras restantes que no se sobrentienda ya… La esteganofilia es la atracción por lo oculto a nivel de bits, la debilidad por el juego del escondite digital… y eso soy yo, un esteganófilo desde que supe de estas técnicas de ocultación, de cómo combinarlas con encriptación y de cómo diseñar esteganogramas y esteganofonías de lo más artesanales. Para mí y para Zoltán Szegedy-Maszák (no he encontrado a nadie más por ahora) no solo son técnicas para ocultar o proteger información. También son una forma de arte y de expresión. Y con esto vuelvo al principio, agradeciendo nuevamente a Chevi la oportunidad que le ha dado a mis niveles para que hagan acto de presencia en su página. No solo como niveles, también para que sean entendidos como obras de arte y homenajes.

Creo que con esto demuestro algo. Y no pretendo demostrároslo a vosotros, me lo estoy demostrando a mí mismo: tengo motivos de sobra para dedicarme a hacer lo que me más gusta, capacidad para vencer cualquier obstáculo, ilusión por aprender más y más, imaginación de sobra para seguir creando mis propios mundos, ganas de enseñar todo lo que sé a quien merezca aprenderlo y la plena confianza en que, consiga todo o no consiga nada, seguiré estando vivo hasta que me muera. Ahora, te hago una pregunta: ¿te ha hecho gracia que suelte algo tan obvio o te has parado a pensar un poco lo que quiero decir realmente?

Así entiendo yo la esteganografía: una forma de dar por hecho las apariencias. Y a mí no me gusta dar cosas por hecho precisamente. Mi mensaje en esta ocasión no está tan oculto: podría dedicar mi tiempo a estar muerto en vida, pero no será así. Me queda mucha guerra que dar aún.

A %d blogueros les gusta esto: